Hotel Chiusarelli
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La Siena de los Santos, la Historias y las Leyendas.

Siena, nuestra ciudad. Tímida, orgullosa, se descubre lentamente a quien la visita, protectora celosa de un glorioso pasado, pero al mismo tiempo proyectada hacia el futuro, los históricos del Arte la definen como la "Capital del Estilo Gótico Italiano", ya que conserva como ningún otro lugar su carácter del siglo XIV. Para preservar la belleza, el centro histórico fue cerrado al tráfico a finales de los años 60, primer ejemplo de ZTL (Zona de Tráfico Limitado) en Italia, y garantiza la máxima tranquilidad a los visitantes que desean descubrir Siena, sus calles, sus Iglesias y sus encantadoras callejuelas.

Puede comenzar la visita del Casco histórico de Siena por el majestuoso Duomo, tesoro de mármoles y pináculos, que merece sin duda una detenida visita. Tampoco puede dejar de visitar el contiguo Museo dell' Opera del Duomo, donde se conservan los originales de las estatuas de la fachada, obras de Giovanni y Nicola Pisano, de los Vitrales del ábside, y de la célebre Majestad, estas últimas realizadas por Duccio di Buoninsegna, arquetipo de la Escuela Sienesa.
Desde el Duomo puede bajar al Campo, la plaza más bonita de Italia según muchos escritores, y visitar el magnífico Palazzo Pubblico (Palacio Comunal), desde siempre sede del Ayuntamiento de Siena. Su interior alberga numerosos frescos, entre los cuales se destacan la Majestad de Simone Martini y el ciclo del Buen y el Mal Gobierno, obra de Pietro y Ambrogio Lorenzetti.
"Siena está repleta de campanas", recita un antiguo proverbio toscano: las Iglesias más bellas de la ciudad, además del Duomo, son sin duda la Basílica de Santa Maria dei Servi, desde estas escalinatas se puede observar el mejor panorama de la ciudad, la Basílica de Santa Maria de Provenzano, la única iglesia barroca de Siena, la Basílica de San Francisco con el contiguo Oratorio de San Bernardino, y San Niccolò del Carmine, donde se puede admirar una bellísima pintura de Domenico Beccafumi.
Es imposible olvidarse de la hija más célebre de Siena, Santa Catalina, Patrona de Italia y de Europa. Delante de nuestro hotel se encuentra la encantadora Basílica cateriniana de Santo Domingo, interesante conjugación de arquitectura románica y gótica, en cuyas proximidades se encuentra la casa natal de Santa Catalina con su Portico dei Comuni d'Italia (Pórtico de los Pueblos de Italia).
Y después de haber caminado por las calles y callejuelas de la ciudad (recomendamos el sugestivo Castellare degli Ugurgieri, entre el Campo y la Iglesia de San Cristóbal), se puede hacer una parada en una de las muchas "tiendas" de productos típicos para degustar nuestros embutidos de Cinta Senese, el Pecorino de Pienza o las Crete Senesi, las recetas simples pero sabrosas de la tradición enogastronómica, acompañadas con una copa de buen Vino: será una difícil elección entre el Chianti, Brunello de Montalcino, Nobile de Montepulciano, Morellino de Scansano y los vinos blancos, la Vernaccia de San Gimignano, todos producidos en las campiñas alrededor de Siena. Imprescindible probar el Panforte, los Ricciarelli, los Cavallucci y las Copate, dulces típicos sieneses, producidos desde hace siglos en la ciudad, con la opción de un sorbo de Vin Santo toscano.
Siena no es solamente una ciudad de Arte, sino sede de numerosas instituciones, que contribuyen a incrementar su fama: el Banco más antiguo del mundo, el Monte dei Paschi de Siena, fundado en 1472 tiene sede en la encantadora Rocca Salimbeni , que se puede visitar después de haber reservado; la Università degli Studi, entre las más antiguas de Europa y actualmente famosa pos los estudios literarios; la Academia Musical Chigiana, que organiza Eventos y Conciertos en Siena y provincia, fundada por el Conde Guido Chigi Saracini en el magnífico Palazzo homónimo, también este se puede visitar. En la Fortaleza Medicea del Siglo XVII tiene sede la Bodega Italiana, que se encarga de la tutela de los vinos nacionales y organiza veladas con degustaciones de vino y platos típicos.

Y después de haber visitado la ciudad, ¡recomendamos un paseo por nuestra espléndida Provincia de Siena!


Al norte de Siena, puede visitar San Gimignano, conocida en todo el mundo como la ciudad de las mil torres. A pocos kilómetros al noreste de la ciudad, se encuentra el Chianti, tierra de producción del célebre homónimo vino tinto; recorriendo la carretera provincial Chiantigiana n. 408 que le llevará a descubrir paisajes estupendos de los viñedos y los Castillos del Chianti donde podrá saborear el vino acompañado con exquisitas degustaciones de platos típicos: Meleto, Brolio, morada del Barón Ricasoli y la Rocca di Castagnoli.
Al sur de Siena, en cambio, podrá descubrir los "paisajes lunares" de las barrancas de toba de las Crete Senesi, tierra de trufa blanca, de embutidos y de un óptimo queso Pecorino.
También a lo largo de la carretera estatal Cassia n.2 podrá bajar por la Val d'Arbia y subir a Montalcino para visitar el burgo medieval, que en el Siglo XVI fue el último baluarte de la República de Siena. Además recomendamos probar un Brunello, el mejor vino tinto del Mundo según los expertos.

Desde Montalcino se puede continuar hacia los picos del Monte Amiata, una zona alejada de los grandes flujos turísticos, pero con una naturaleza abundante, con sus bosques repletos de castañas y setas, y la apicultura, extendida en todo el sur de la provincia. Desde el Monte Amiata puede descender hasta Val d'Orcia, donde encuentran numerosos sitios termales. Entre estos, cabe mencionar el Balneario Vignoni, con su piscina de piedra con origen en la época romana. La encantadora Pienza domina el valle desde lo alto de una colina y representa la ciudad-utopía construida en 1500 por voluntad de Papa Pio II Piccolomini que nació allí en 1405. Continuando hacia el este, por las conocidas calles blancas en medio a los cipreses, se encuentra en primer lugar la maravillosa aldea medieval de Monticchiello, pasando la misma se llega a la espléndida ciudad de Montepulciano, que yace sobre una colina, tesoro de la arquitectura del siglo XV y sede de producción de otro famoso vino tinto, el Nobile de Montepulciano.
Son numerosos también los sitios termales en la provincia. Además del mencionado Balneario Vignoni, en Val d'Orcia se destacan Rapolano Terme, a solo 25 km de Siena, y el balneario de Petriolo, en la verde Val di Merse.



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